jueves, 15 de diciembre de 2011

Reseña sobre mi última novela de Begoña Callejón.

http://www.labibliotecaimaginaria.es/page10.php?post=1428



Todo vale ¿siempre? ¿Y si fuera cierto qué el fin justifica los medios? Así nos presenta Juan Ignacio Montiano su novela en su ya tercera edición.


Juan Ignacio, con cinco novelas publicadas, destacando las últimas, El fabricante de dragones y Dragoigilea, nos presenta una obra cargada de incertidumbres y anhelos. Esta inquietante historia atrapa desde las primeras páginas, nos encontramos con un muerto, un sospechoso y una investigación policial. Un triunfador de la radio, Fernando Blasco, dirige un programa de bromas en el que se prueba la fidelidad de las parejas, el conocido programa Treinta y Cinco Principales. Un soltero, con un piso en la Castellana y una novia modelo, por culpa del programa se ve envuelto en un lío del que le resulta difícil escapar. En esta ocasión la broma se convierte en pesadilla. Esta situación le lleva a reflexionar sobre su vida, sobre esa maravillosa vida de éxito donde comienza a preguntarse si todo vale realmente. J. L. G. Decide suicidarse después de que su novia lo abandone por haber cedido a las proposiciones de la chica de la radio. Vive una situación difícil a nivel familiar y cuando sucede este desagradable incidente decide quitarse la vida. Más tarde se descubre que ambos, el locutor y el suicida se conocían de la adolescencia, algo que no ayuda de cara a la investigación.


Se sentó en el borde de la cama. No se atrevía a abrir el sobre. Estuvo media hora en la misma postura, con la carta en la mano y la mente en blanco; parecía estar poseído por la idiotez más extrema. Finalmente lo abrió. Se trataba de una citación en toda regla del Juzgado de Instrucción nº 4 de Madrid. Pág. 85.


Los personajes presentan algunos rasgos estereotipados: el locutor de éxito con una novia modelo, la pareja a la que se le aplica la broma, una novia despechada y un novio que termina con su vida debido a las circunstancias que le rodean, un policía misterioso y un abogado con dinero; esto no implica que sean del todo previsibles, pero sí cumplen ciertas características del imaginario común. Los pensamientos y las reflexiones del protagonista nos hacen ver que existe el arrepentimiento, aunque sea momentáneo: Deprimido… lo que estoy es muerto de miedo, temiendo que me van a crujir, con una especie de arrepentimiento doloroso en la boca del estómago, al borde de un precipicio, como José Luis Gracián cuando, al menos un instante, estuvo en el alfeizar de la ventana. Podía habérselo pensado mejor, joder… Pág. 83.


Estas páginas plantean un dilema ético bastante serio: ¿hasta qué punto estamos dispuestos a perjudicar al prójimo a cambio de mantener una vida satisfactoria o de éxito? Nos plantea dudas, preguntas, respuestas, pero cada lector tendrá que elegir su propia respuesta, su propio camino ético a raíz de la lectura de este libro; su propia manera de afrontar el día a día, la cotidianeidad. Una obra de fácil lectura, dedicada al consumo rápido, donde te preguntas cuáles son las motivaciones actuales del ser humano, hasta dónde somos capaces de llegar por éxito y hasta qué punto permitiríamos que jugasen con nuestra propia vida. Un final sorpresivo te hace plantearte de nuevo la historia y finalmente cuando cierras el libro no tienes más remedio que pensar en tu propia vida.


Begoña Callejón

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